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Jueves, 10 Mayo 2012 22:06

Relación entre la alteración de la velocidad de los movimientos sacádicos y la discapacidad en lectoescritura No. 028

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    Franja Visual 1996 Vol. 7, No 28, Págs. 18 - 24

Cuando hay disfunciones en los movimientos sacádicos, se puede presentar omisión de palabras, pérdida del lugar en la lectura, mucho movimiento de la cabeza al leer, dificultad en la coordinación ojo-mano, entre otros.
GONZÁLEZ, Martha Yaneth
Optómetra egresada de la Universidad de la Salle 1992
Especialista en Optometría Pediátrica 1995
Licenciada en educación especial 1996

INTRODUCCION

Las disfunciones en los movimientos sacádicos pueden ocasionar omisión de palabras, pérdida del lugar en la lectura, movimientos de la cabeza al leer, mala coordinación ojo-mano, etc.
Dado lo anterior este estudio pretende establecer si las alteraciones en la velocidad de los movimientos sacádicos afectan el correcto desarrollo de la lecto escritura en la infancia. Si esto resulta positivo, se podrían controlar los problemas de aprendizaje en aquellos niños, aparentemente normales, en quienes no se encuentra la posible causa de su discapacidad y luego poder atacar esta con entrenamiento visual.

MOVIMIENTOS SACADICOS

Sacadico
Del francés saccade que significa sacudida, tirón, sofrenada.
Los movimientos oculares tienen como función primordial, conducir los estímulos de la retina periférica al campo visual central (fóvea) y mantener la fijación foveal del objeto en movimiento.
El sistema motor ocular se divide en dos subsistemas:
Las versiones y las vergencias, que actúan sinérgicamente. Las primeras controlan todos los movimientos conjugados de los ojos y las segundas los disyuntivos. Sin importar las entradas, solo hay tres categorías principales de salidas oculomotrices, de las cuales dos se encuentran en las versiones:
Movimientos oculares rápidos o sacádicos (MOR)
Movimientos oculares lentos (MOL)
Y la tercera son los movimientos oculares vergenciales (MOV)
Estas tres salidas se transmiten por una vía común desde las neuronas motoras oculares hasta los músculos extrínsecos de los ojos.
Los movimientos sacádicos son los movimientos oculares conjugados más rápidos que se pueden realizar, y su objetivo es dirigir la mirada de un objeto a otro dentro del campo visual en el menor tiempo posible y colocar su imagen sobre la fóvea (fovealización) pueden ser voluntarios o reflejos. El estímulo adecuado para producir un MOR es el desplazamiento de un objeto. Al aparecer éste, presenta un lapso de 200 a 250 m seg, tiempo de latencia o de reacción, antes de iniciarse la sacada. Este tiempo transcurre en el sistema sacadico entre el evento sensor (desplazamiento o aparición del objeto) y la reacción motriz (sacada de relajación).
Una vez que se inicia el movimiento, su trayectoria, amplitud y velocidad son modificables e involuntarias, dependiendo sólo de la ubicación de la imagen del objeto sobre la retina. Así cada punto retinal posee un valor proyeccional que provoca un movimiento sacádico de amplitud y dirección constantes. La señal de control es pues, el error retiniano o discrepancia entre las posiciones del objeto y del ojo, que es captada por la corteza cerebral. Las señales procesadas a partir de esta información se utilizan a nivel del tronco del encéfalo para generar órdenes nerviosas para las neuronas motoras oculares necesarias para producir el MOR, que desplazará el ojo a su nueva posición, y así reducirse a cero el error retiniano (fijación foveal , ya que esta clase de movimiento es de retracción negativa.
Posterior a la latencia, se da un periodo de aceleración hasta una velocidad máxima y una desaceleración de los ojos hacia la nueva posición del objeto. La actividad de los músculos, agonista y antagonista, muestran una descarga de máxima activación del agonista y una inhibición total del antagonista; esta descarga es coordinada por la formación reticular protuberancia paramediana (FRPP).

El centro cortical responsable de los movimientos sacádicos se encuentra probablemente en el lóbulo frontal contralateral, área 8 de Brodmann. De allí parten fibras cortipontinas, cuyo trayecto no se conoce bien todavía, que decusan en la porción inferior de mesencéfalo y en la superior de la protuberancia hasta los centros pontinos para los movimientos conjugados.

La velocidad pico disminuye con el aumento acelerado de la duración. La señal nerviosa necesaria para desarrollar la rápida aceleración es una descarga de alta frecuencia tónica adecuada para detener el movimiento y mantener los ojos en la nueva posición. Esto se conoce como el “pulso-escalón” de la inervación neural, y es coordinado por la FRPP, cerca al núcleo del motor ocular externo.

La velocidad máxima y la duración del MOR dependen de la extensión del movimiento ocular; la primera tiene una variación de 30 grados a 700grados/seg y la segunda va de 20 a 100 m/seg entre los 0.5 grados y los 40 grados de amplitud. Una sacada normal de 20 grados de amplitud en promedio dura 70 m/seg. Las sacadas horizontales no tienen amplitudes iguales en ambos ojos, por el error de vergencia durante el movimiento.
Los movimientos sacádicos, además de la amplitud, velocidad máxima y duración, dependen de factores como la dirección orbital del movimiento, la posición del objeto (visual, acústico, etc.) y de la atención del sujeto.

TIPOS DE MOVIMIENTOS OCULARES RAPIDOS O SACADICOS SEGÚN DAROFF

Orden casual
Refijación voluntaria
Evocados sensorialmente (visuales, auditivos)
Fase rápida del nistagmo: patológico o inducido
R.E.M: (sueño)
Seguimiento rápido (más de 45 grados-/seg)
Microsacádicos (baja amplitud: 4.5 de arco, presentes durante la fijación)
Los movimientos sacádicos son en definitiva los movimientos oculares que se usan en la lectura y muestran claramente la dirección del desarrollo. Las sacadas son movimientos que se hacen entre pausas fijacionales como cuando un lector se mueve a lo largo de un renglón escrito. Los lectores inmaduros hacen más pausas y así ejecutan más fijaciones sacádicas por línea que un lector maduro. Las sacadas que se hacen al leer se denominan generadas por estímulos, mientras que las que se usan para ver de lejos y de cerca, como cuando se copia del tablero se consideran voluntarias.
La evaluación de los movimientos sacádicos se puede hacer por medio de técnicas objetivas. Eye Track Test, (equipo fotoeléctrico costoso y complicado); y subjetivamente, para medir los generados por estímulos, con el SCCO o Southern California College of Optometry Test, con el Heinsen Shorck, con el de Pierce o con el New York State Optometric Association King Devickest (NYSOA K-D TEST).este último fue el que se utilizó en el presente estudio. Con el test de Marcus o de los lápices se pueden valorar los movimientos sacádicos voluntarios.

LECTOESCRITURA
El lenguaje es un instrumento que sirve para comunicar y necesita de unos elementos para hacerlo, éstos son los códigos, que pueden ser verbales, escritos o mímico-gesticulares.
En cualquiera de estos niveles pueden presentarse deficiencias o desórdenes.
La lectura (lengua escrita) y la escritura son dos habilidades comunicativas que involucran la capacidad de cada sujeto para generar y emitir mensajes, así como para recibirlos y comprenderlos. El lenguaje escrito es un sistema de códigos que designa los sonidos y las palabras del lenguaje hablado, producto de relaciones y entidades reales. Es un proceso de construcción espontánea que debe aprovechar las experiencias que el niño trae. La escritura es la expresión de las ideas por medio de la palabra escrita. En su defecto, surge la lectura como toda esa comprensión y expresión de las ideas por medio también de la palabra escrita.

Leer es una actividad psicolingüística decodificatoria que posee elementos visuales (gráficos) y no visuales (contenidos y significados). Escribir es codificar el discurso en un código que se ha establecido como lengua.

La lectura y escritura no solo necesitan de todos los canales sensoriales, sino de una gran atención, memoria, habilitación y habilidad motriz.

La combinación de todo esto, en directa relación con los desplazamientos mentales para la formación del pensamiento y la construcción de un conocimiento, es la que logra un verdadero proceso de adquisición de aquellas.
Las deficiencias en la lectoescritura se presentan a nivel del lenguaje, memoria, pensamiento, órganos y sistema neuronal, visual, auditivo, fónico, músculo-esquelético, etc., comunicación, aprendizaje.
Estas deficiencias son: problemas alfabéticos, disgrafia, disortografía, problemas de compresión de lectura, deficiencias de entonación, prosodia (acentos), discalculia y deficiencias comprensivas en algún proceso.
Paso del significante a significado y al sentido
Procesos de análisis y de síntesis
Cierres y anticipaciones
Inferencias
Organización del espacio y tiempo

En las discapacidades de aprendizaje y lectura, con respecto al procesamiento simultáneo y sucesivo, se refleja el balance relativo entre la organización y estructuración del niño con respecto al espacio y al tiempo.
Estructurado en el espacio/desorganizado en el tiempo. El niño con éstas características puede ser un lector fluido que poco comprende el contenido de lo que lee.la ortografía generalmente es mala, con frecuentes omisiones, adiciones e inversiones. El reconocimiento de formas es preciso, pero no la reproducción de las mismas. Este niño puede clasificarse como simultáneo visoespacial. en términos de dominancia cerebral, el perfil es dominancia derecha.
Estructurado en el tiempo/desorganizado en el espacio. Puede leer con dificultad y subvocalizar y creativamente sustituir por su propia gramática y sintaxis. Sólo cuando las indicaciones contextuales son ricas, exhiben buena comprensión. Pueden clasificarse como niños verbo temporales con dominancia cerebral izquierda.
El proceso de lectura visual fue estudiado por primera vez por el oftalmólogo francés Emile Javal a comienzos del siglo. El demostró que el ojo del lector no avanza de un modo regular a lo largo de la línea de un texto, sino que procede como a tirones (sacadas): durante un cuarto de segundo, el ojo permanece inmóvil y fija un conjunto de letras o palabras, luego gira en una cuarentava parte de segundo para fijar de nuevo otro conjunto de letras o palabras durante otro cuarto de segundo y así sucesivamente.
El momento más significativo en el curso del desarrollo intelectual, que da luz a las formas más puramente humanas de inteligencia práctica y abstracta, es cuando el lenguaje y la actividad práctica, dos líneas de desarrollo antes completamente diferentes, convergen. La lectura es algo que emana ante todo de la inteligencia; los ojos registran, pero el pensamiento es el que codifica y aclara quien capta las estructuras, quien recibe el texto y lo organiza, para el cerebro, el proceso de la lectura es continuo y no sufre interrupción alguna durante las fijaciones y saltos o sacadas de una palabra a otra; integra y comprende todo cuanto el ojo registra. Entre las diversas fijaciones visuales, la mente toma el relevo y confiere a la lectura el enlace del pensamiento. Además, empalma lo que acaba de leer con lo que vendrá a continuación .recuerda, prevé y enlaza el presente con el pasado y con el futuro.

CONDUCTAS OCULARES Y MENTALES DE LOS LECTORES

los lectores eficientes sólo leen con los ojos, mientras que los lentos lo hacen visual y oralmente, articulan o sub-vocalizan el texto (a veces casi imperceptiblemente), lo cual impide una buena comprensión de lo que están leyendo.
El ojo de un buen lector no es que se desplace más rápido, lo que sucede es que percibe más signos durante cada detención o fijación.
La mirada del lector eficiente se mueve de una manera regular a lo largo de una línea: de izquierda a derecha y de una línea superior a la inmediatamente anterior, de derecha a izquierda, mientras que el lento desplaza su mirada irregularmente. Y se ve afectado por frecuentes retrocesos que rompen su ritmo de progresión.
METODO

De cien, estudiantes de primaria de dos colegios de clase media de Santa fe de Bogotá , se seleccionaron 29 niños y niñas entre 7 y 9 años de edad, por no presentar ametropias, problemas en su binocularidad, patologías oculares que afecten su visión y por tener una agudeza visual 20/20 en cada ojo.
A esta muestra se le aplicó el Test de King & Devick para la evaluación de los movimientos sacádicos y se registraron los resultados obtenidos. A dichos datos se les aplicaron lo estándares de valoración de la prueba. Analizados los resultados en los casos donde se encontró que el alumno falló la prueba, sr reviso su rendimiento académico, en especial en lo concerniente a la lecto escritura, lo cual se obtuvo hablando con la maestra y examinado sus calificaciones.

Test de King & ´Devick

Este test fue desarrollado en 1976 en Illinois College Of Optometry, como una modificación al test de Pierce. El test de pierce tiene una tarjeta demostrativa y tres más evaluativas.
La separación lateral de los estímulos en las tarjetas es de 8-3/4 pulgadas. Los números en la tarjeta están conectados por líneas horizontales, las otras no tienen líneas conectoras y en la tarjeta III la separación vertical entre las filas es mucho menor. Una limitación que tiene este test es que simula los movimientos de los ojos que se realizan al mirar desde un renglón al comienzo del siguiente. El test de King & Devick corrige esto.

El test de King & Devick también está formado por cuatro tarjetas, una demostrativa y tres evaluativas. Cada tarjeta o subtest se compone de 8 filas, cada fila con cinco números que tienen un equivalente de 20/100 a 40cm (Snellen).
Subtest I: consiste en números separados aleatoriamente y conectados por líneas horizontales con una separación vertical entre las filas de ¼ de pulgada.
Subtest II y III formados por números que no están unidos por líneas; la tarjeta II tiene una separación vertical entre las filas de ¼ de pulgada y la tarjeta III, una separación de 3/8 de pulgada.
El K-D test está compuesto por números separados aleatoriamente en cada línea, así, las fijaciones oculares requeridas para ejecutar la prueba son más parecidas a las que usan para leer.
Varios autores consideran que el NYSOA K-D Test (fabricado por Bernell Corporation) investiga las destrezas oculomotrices implicadas en la lectura, lo que lo diferencia de otros test sacádicos convencionales. Además como requiere de un tiempo mínimo para administrarse e interpretarse, es más práctico para optómetras calificar con este test, el desempeño oculomotor similar al control visual usado en la lectura.

A medida que un niño avanza de un grado a otro en la escuela, el material de lectura presentado le cambia de muchas maneras. Cada vez el tamaño de las letras se va disminuyendo y el número de palabras por línea y página aumenta. Se cree que el cambio en la demanda de tarea de la tarjeta I la tarjeta II y a la tarjeta III del NNYSOA K-D test es similar a la que normalmente sucede en su proceso de grado y en su requerimiento para leer material cada vez más avanzado.
Este test también permite comparar la exactitud y velocidad de las destrezas oculomotrices con las normas según la edad. Es ideal como mecanismo de medición mientras que el propósito no sea realizar un diagnóstico diferencial. Identifica niños cuyo desempeño visual está por debajo de las normas esperadas en una tarea que semeja la actividad motriz requerida. Estos niños deben remitirse a un especialista en el cuidado ocular para realizar otras pruebas adicionales y determinar si hay otras deficiencias visuales que actúen sobre el puntaje del K-D Test. La atención visual, acomodación, fusión, comparación visual, verbal, etc, están involucrados cuando se aplica el test.
La prueba se puede administrar en cualquier sitio, sentados tanto el niño como el examinador frente a una mesa. Si el paciente usa prescripción óptica, debe llevarla puesta y no se permiten los movimientos de la cabeza.

Se coloca la tarjeta demostrativa frente al niño sobre la mesa, se le pide que diga todos los números de la tarjeta tan rápido como cuidadosamente pueda. Durante la demostración, se debe señalar la izquierda superior, luego el segundo número a mano izquierda y después el siguiente, etc.
Cuando se esté seguro que el niño ha comprendido el test se inicia el procedimiento, pero ahora el paciente no debe usar más el dedo para señalar.

PROCEDIMIENTO

Se coloca la tarjeta I frente al niño, se le pide que diga todos los números de ésta. Con un cronómetro se mide el tiempo, en segundos, que toma para completar la tarjeta y se anota también el número de errores que tuvo. Posteriormente se hace lo mismo con las tarjetas II y III. Además se debe escribir el tiempo y número de errores total de las tres tarjetas.
Criterio de falla: incapacidad para encontrar norma de edad para errores y tiempo.

RESULTADOS E INTERPRETACION

El NYSOA K-D Test, trae los valores promedio normales y la desviación estándar por tiempo y número de errores para cada edad, desde los 6 hasta los 14 años; la siguiente es la tabla correspondiente a los niños entre los 7 y 9 años.
Del total de sujetos (N=29), se encontró que el 58.7 % (17 niños) presentó una buena velocidad sacádica durante la prueba y el 41.3% restante (12 niños) no.
Así mismo, el 55.2 % (16 escolares) presentó un buen rendimiento, exento de problemas de aprendizaje en lectoescritura, mientras que el 44.8% (13 estudiantes) tienen deficiencias.
Se evalúo la correlación entre la variable velocidad de ejecución de la prueba, con los ítems pasó y falló, y la variable desempeño en lectoescritura que se trabajó en forma dicotómica, asignándole las convenciones; bueno=1, malo =2 , obteniéndose un valor X2= 12.29, p= 0.05, grados de libertad , gl= 1, significativo.
De igual manera, se hizo la correlación entre número de errores en la prueba y desempeño en lectoescritura, encontrándose un valor X2 =1.34, p=0.05, gl=1, no significativo.
Finalmente se halló la correlación entre el desempeño total en la prueba y en el rendimiento en lectoescritura, cuyos resultados fueron: X2= 4.07, p=0.05, gl=1 9con correlación de continuidad), significativo.

DISCUSION

Se trata de investigar la velocidad sacádica, influye de una manera determinante en la comprensión de la lectoescritura. Para esta investigación se utilizó una prueba cuyo ejercicio incluye dos variables: la velocidad sacádica y el número de respuestas correctas.
Como se encontró una correlación altamente significativa entre velocidad sacádica y desempeño en lectoescritura, se puede afirmar que cuando hay mayor rapidez en los movimientos sacádicos existe un mayor rendimiento en lectoescritura y entre más lentos sean ellos, más pobre es el desempeño.
Sin embargo el número de errores en el test no es de mayor significación con el rendimiento, lo cual se explica porque los alumnos pueden errar respuestas por falta de conocimiento de los símbolos o por otras causas no atribuibles a la capacidad de comprensión en el aprendizaje de la lectura y la escritura.
Como caso especial está la dificultad para leer el subtest III, en el cual casi todos los niños se equivocaron, debido a que los renglones están muy unidos entre sí y no pueden leer en orden los símbolos de cada uno de ellos sino que los intercambian de uno a otro.
La correlación de la prueba total, que incluye velocidad sacádica y número de errores, dio un alto grado de significancia aunque en menor valor que la que se tuvo únicamente correlacionando velocidad sacádica con rendimiento. Esto se explica porque el número de errores cometidos no tiene un alto índice de correlación y por tanto se podría concluir para esta muestra que el rendimiento escolar para la comprensión de la lectoescritura está en relación directa con la mayor capacidad de velocidad sacádica de los infantes.

REFERENCIAS

Allende F. ADQUISICIÓN, ESTIMULACIÓN Y DESARROLLO DE LAS HABILIDADES LECTOESCRITURALES EN EL NIÑO. Memorias congreso internacional del lenguaje y la comunicación humana, Revista Arte y Conocimiento, No 1, 1993
Cadavid M y otros. LENGUA ESCRITA Y FORMACIÓN DEL PENSAMIENTO. Tesis de Grado Universidad Javeriana, Facultad de Ciencias de la Educación, Santa fe de Bogotá, 1995.
Espejo A, Relación ENTRE INSUFICIENCIA DE CONVERGENCIA Y MOVIMIENTOS SACÁDICOS EN NIÑOS EN EDAD ESCOLAR. Tesis de grado Universidad de la Salle, Facultad de Optometría, Santafé de Bogotá, 1992: 41
Glasere J.S NEUROOFTALMOLOGÍA. Barcelona: Salvat Editores. 1982: 181.
Press L y Moore B. Clinical Pediatric Optometry. Stoneham, MA: Butterworth Heinemann, 93: 90.

 

 



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